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lunes, 6 de febrero de 2017

Control mental y desprogramación

No fue sino hasta que empecé a investigar sobre los Testigos de Jehová en Internet, cuando descubrí dos conceptos que jamás había oído, el control mental y la programación o persuasión coercitiva
Veamos su definición:

- Control mental: Es una técnica variada o conjunto de técnicas encaminadas a suprimir la personalidad de la persona, controlando y anulando su libre albedrío, para hacerla dependiente de lo dictado por otra persona u organizaciónPese a que puede realizarlo cualquier colectivo, son las sectas las que más profusamente lo emplean, especialmente las sectas destructivas.

- Programación o persuasión coercitiva: Es un concepto central necesario para comprender las dinámicas sectarias. Es semejante en muchos aspectos al concepto legal de influencia indebida. En el ámbito psicológico se le conoce con diversos nombres: “Reforma de Pensamiento”, “Lavado de Cerebro”, “Programación de Conducta”, etc. Es un sistema coordinado de control coactivo, graduado e imperceptible, que por medio de creencias fundamentadas en el engaño, logra manipular e influenciar en los individuos un comportamiento determinado. Es una técnica de control mental más eficaz que el dolor, la tortura, las drogas, el uso de fuerza física o las amenazas, ya que puede producir cambios más profundos, como el de actitudes, en la personalidad de los sujetos expuestos a ella

Al mismo tiempo empecé a leer acerca del "antídoto" del control mental, que es la desprogramación:

El término desprogramación fue utilizado por primera vez en Estados Unidos. La terapia de los desprogramadores va encaminada a contrarrestar los efectos del lavado de cerebro. La mecánica básica de uno de estos lavados -técnica utilizada con éxito durante la guerra de Corea para modificar la personalidad de los marines estadounidenses prisioneros- tiene una primera fase, conocida como bombardeo de amor, en la que se agasaja intensamente al neófito.

Si bien había escuchado muchas veces la expresión "lavado de cerebro", nunca había oído hablar del control de la mente y la programación, o persuasión coercitiva. De hecho, aquella terminología me resultó tan extraña que me costó asimilar que de modo alguno pudiera aplicarme. Muy a mi pesar, acabé tomando conciencia de que yo había sido manipulado durante más de 12 años mediante estas y otras técnicas sectarias. Además descubrí que cualquier tipo de persona, independientemente de su nivel de inteligencia, podía ser presa de estos ardides.

Cito para concluir un fragmento con el me siento muy identificado, del libro de Steven Hassan sobre "Cómo combatir las técnicas de control mental de las sectas":

Doble identidad: la clave para comprender a los miembros de las sectas 
Si tienen libertad para escoger, es de suponer que, las personas elegirán siempre lo que creen mejor para ellas. Sin embargo, los criterios éticos para determinar qué es «mejor» deberían ser propios, y no de algún otro. En un entorno de control mental, la libertad de elección es lo primero que se pierde. La razón para esta pérdida es muy simple: el miembro de la secta ya no actúa por sí mismo. Tiene una nueva estructura de identidad creada de forma artificial por la secta, que incluye nuevas creencias y un nuevo lenguaje. La doctrina de los líderes de la secta se convierte en el único «mapa» de la realidad con que cuenta el nuevo miembro. El adepto de una secta de control mental está en guerra consigo mismo. En consecuencia, cuando se trata con un miembro, es de suma importancia tener siempre presente que posee dos identidades. 
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