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martes, 21 de marzo de 2017

La Watchtower y el capitán Araña

La Sociedad Watchtower es como el capitán Araña, que embarcaba a todo el mundo y él se quedaba en tierra (dícese del que anima a otros a emprender una tarea ardua de la que él se escamotea).
Embarque de tropas a Cuba (1895)
“Capitanes Araña haberlos haylos en abundancia. Por oficios, los sanadores de cuerpos y de espíritus son los más propensos. Quienes velan por nuestra salud se pasan el día diciéndonos lo que hemos de hacer o no hacer, de tomar o de abstenernos para una vida sana, pero a menudo ellas/ellos son los que peor se aplican el cuento y le pegan a todo indiscriminadamente, sabedores quizá de que no hay historial médico con final feliz.”

¿Por qué la Watchtower es como el capitán Araña?

“Estas cuestiones presentadas al Cuerpo Gobernante no obtuvieron respuesta, sino que tozudamente en tales circunstancias se aplicaba la norma vigente con toda normalidad. Por la razón que fuera, las consecuencias que aquellas decisiones conllevaban para la vida de la gente no merecían consideración a la hora de tenerlas en cuenta y dejar a un lado la “normativa”. En algún determinado momento del pasado de la organización, se había establecido una determinada política en materia de expulsión (muy a menudo con un único autor, alguien completamente aislado de las circunstancias que afectaban al caso) y tal política se puso en marcha. Se adoptó un determinado criterio de actuación y era aplicado a menos que una mayoría de dos tercios se pronunciara en contra. Nada había en las Escrituras que identificara como pecaminoso lo que en todos aquellos controvertidos casos se sometía a la consideración de “merecedores de expulsión”. Era mera cuestión política de la organización. Una vez hecha pública, aquella política se llevaba a cabo por todo el mundo y toda la hermandad había de someterse a ella con todas sus consecuencias. ¿No es lógico pensar que aplican las palabras de Jesús: “Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas” (Mateo 23:4, Biblia de Jerusalén)? Que el lector lo determine. Yo sólo sé lo que me dictaminó la conciencia y el proceder que me sentí impulsado a adoptar.”
CRISIS DE CONCIENCIA. Tradición y legalismo (Pág. 131)

“¿Cuál era el asunto en torno al que se desató esta tormenta recurrente de violencia? Fue la negativa de los testigos a comprar la tarjeta del partido político en el poder. Malawi era un estado de partido único, gobernado por el Partido del Congreso de Malawi a través de su cabeza, Dr. H. Kamuzu Banda, quien era “presidente vitalicio” del país. A los testigos de Jehová que preguntaron, la oficina de la sucursal les informó que la compra de aquel carnet de partido constituiría una violación de la neutralidad cristiana, supondría una transigencia y, por tanto, una infidelidad para con Dios. La posición de la sucursal fue avalada por la central de la organización y presentada en detalle en las publicaciones de la Sociedad Watch Tower. La inmensa mayoría de los testigos de Malawi se adhirieron firmemente a esa posición, incluso a gran coste para ellos mismos.”
CRISIS DE CONCIENCIA. Dos sistemas de reglas (Pág. 170, 171)


Por lo tanto, la Watchtower es como el Araña... y el Araña como la Watchtower: 

El «araña» se aplicaría a los cobardes e interesados «que van, como las arañas, tras la "mosca" (dinero)».
Recuerda en este sentido la Letrillas burlescas de Quevedo: «Mosca muerta, muerta parecía tu codicia cuando hablabas, y eras araña que andabas, tras la pobre mosca mía».

lunes, 20 de marzo de 2017

Visión equilibrada de uno mismo más allá JW

(*) Muchos de nosotros hemos utilizado las traiciones experimentadas en nuestra relación con el culto JW.ORG como medio de despertar. Emprendamos la aventura de encontrar una solución compasiva a la visión de nosotros mismos como víctimas.


A medida que continuamos nuestro despertar del adoctrinamiento y la esclavitud, el objetivo es dejar de darle vueltas a la cabeza a la traición, la autocompasión y la postura de ser la víctimas de alguien. A medida que empecemos a sentirnos más fuertes, tratemos de sustituir nuestra perspectiva sobre los malos tratos y el sufrimiento, por la aventura en curso de hallar las oportunidades y la belleza en la situación actual.

Buda dijo: "La raíz del sufrimiento está en la fijación". Es esencial que no nos apeguemos o identifiquemos con nuestro sufrimiento como resultado de ser testigos de Jehová. Tara Brach anima a reconocer nuestro sufrimiento como una señal para prestar atención. "Sufrir es nuestro llamado a la atención, nuestro llamado a investigar la verdad de nuestras creencias". Una vez que el sufrimiento tenga nuestra atención, preguntémonos si queremos permanecer como víctimas de la organización Watchtower. Recuerda que tienes la opción en este asunto. Nuestra actitud, y cómo nos nombramos o etiquetamos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias, depende de nosotros.

Estemos orgullosos de que encontramos el coraje y el lugar por el que escapar de nuestro cautiverio espiritual, mental y emocional. Nosotros decidimos no ser más víctimas del culto JW.ORG y por eso nos fuimos. Recuerda quién eres tú realmente y cuán fuerte eres. Recuerda lo mucho que has soportado, y la fuerza y ​​la resistencia que tuviste ya solo como testigo de Jehová. No te debilites pensando en ti mismo como la víctima de la organización Watchtower. Eres mucho más que eso. Tan pronto como sea posible, sanemos las heridas subyacentes que comprensiblemente continúan haciéndonos sentir víctimas. ¡Trabajemos para ser tan libres en nuestra mente y corazón como ahora estamos en nuestra vida!

(*) Basado en “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

viernes, 17 de marzo de 2017

El fin del cuento (por Israel Flórez)

El cuerpo gobernante de los Testigos de Jehová siempre nos ha dado la impresión de solidez, veracidad y legitimidad. Sin embargo, es evidente que cada día somos más los que estamos descontentos con su metodología, reglamentos y doctrinas; somos más críticos con ese cuerpo gobernante que se autoproclama el "esclavo fiel y discreto" que da el “alimento al debido tiempo”.


¿Cómo explica JW.ORG que su revista La Atalaya y demás publicaciones, además del JW broadcasting y vídeos, tengan la aprobación de Jehová Dios y su espíritu santo? 

La Atalaya del 15 abril 2010 indicó que el espíritu santo es el que aclara lo que ellos definen como verdades bíblicas (http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2010282):

El espíritu santo aclara progresivamente las verdades bíblicas (Pro. 4:18).”

Sin embargo, 29 años antes, La Atalaya del 15 julio 1981 afirmó lo siguiente:

“Es cierto que los hermanos que preparan estas publicaciones no son infalibles. Los escritos de ellos no son inspirados como lo son los de Pablo y otros escritores bíblicos. (2 Tim. 3:16) Y por eso, a veces, ha sido necesario, a medida que el entendimiento se ha hecho más claro, corregir algunos puntos de vista (Pro. 4:18).”

¿No es esta una contradicción?

Ahora veamos lo que dice La Atalaya del 15 julio 2013 (http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2013533)  sobre el método de toma de decisiones que emplea el cuerpo gobernante durante sus reuniones estilo junta directiva de una multinacional:

“Sin embargo, después de volver a estudiar y meditar cuidadosamente este asunto con la ayuda de la oración, vemos necesario modificar nuestra forma de entender las palabras de Jesús sobre el esclavo fiel y discreto (Prov. 4:18).”           
           
Parece que ahora está más claro el factor determinante en la toma de decisiones: la oración.
Sin embargo, ¿cómo resuelve la Organización un problema de muchos millones de euros por ocultación de abusos infantiles? ¿Con oraciones o con abogados?...

¿Realmente nos imaginamos al cuerpo gobernante en una de sus importantes sesiones "espirituales" semanales, sentados en una mesa redonda y orando para tomar decisiones?
Aparte que, creer que estas reuniones internas llegan a conclusiones acertadas gracias a Dios “sería muy presuntuoso” (como dijo Geoffrey Jackson cuando le preguntaron si ellos, el cuerpo gobernante, era el único portavoz de Dios en la tierra - Real Comisión Australiana 2015).

Lo cierto es que, cada día que pasa, JW.ORG nos sorprende con asuntos inquietantes como:

- No son el único portavoz de Dios en la tierra.
- Ocultación de delitos penales.
- Indemnizaciones millonarias por ocultación de abuso infantil.
- Pertenencia por 10 años a la ONU.
- Tratamiento con sangre permitido en Bulgaria, y prohibido en los demás países.
- Etc.

Esta Organización perdió completamente su credibilidad el día que cambió la profecía de la "generación que verá estas cosas", e introdujo la palabra “traslape”. En definitiva, un cuento sin fin...

Menos mal, que el poder de las redes sociales es nuestro, lo cual al fin nos permite desmontar el cuento de JW.ORG.

martes, 14 de marzo de 2017

La influencia doctrinal

Es interesante notar el empeño de la Sociedad Watchtower (JW.ORG) por evitar el uso de la palabra “doctrina” (solo la utiliza cuando se refiere a otras religiones), y opte por las expresiones “enseñanza” o “instrucción”. Curiosamente los términos “doctrina”, “enseñanza” e “instrucción” tienen un significado parecido:

-Doctrina (del latín doctrina) es un conjunto coherente de enseñanzas o instrucciones.

Por otro lado, la Sociedad presume de “educar” a sus miembros, pero lo que en realidad hace es adoctrinarlos:

-La diferencia entre doctrina y educación consiste en que en la educación se persigue que el educando (la persona a educar) permanezca lo más superficial posible a los conocimientos acumulados y los analice; mientras que en la adoctrinación, el educando permanece dentro del cuerpo de conocimientos o creencias y absorbe sus enseñanzas. Por ejemplo, estudiar teología puede considerarse como un proceso de adoctrinación, cuyo equivalente educativo sería el estudio comparativo de las religiones. La diferencia entre el teórico y el doctrinario es que el primero acude a datos y argumentos mientras que el segundo lo hace a creencias y premisas de fe.


Aparte de los Testigos de Jehová, hay millones de personas que están inconscientemente adoctrinadas. Por supuesto, hay diferentes niveles de adoctrinamiento, así como distintos efectos. El adoctrinamiento que ejercen las sectas es uno de los más perjudiciales, ya que anula la personalidad del individuo. El problema del adoctrinamiento en general es que produce expectativas e ilusiones que, aún siendo probadas falsas, resultan ser muy difíciles de abandonar. Probablemente sea esta la razón de que muchos testigos de Jehová no sepan “a dónde ir” más allá JW.

Comparto un interesante extracto de un libro de Carl Sagan donde se considera la influencia de las “doctrinas” en la sociedad en general:

(*) Cuando bajé del avión, el hombre me esperaba con un pedazo de cartón en el que estaba escrito mi nombre. Yo iba a una conferencia de científicos y comentaristas de televisión dedicada a la aparentemente imposible tarea de mejorar la presentación de la ciencia en la televisión comercial. Amablemente, los organizadores me habían enviado un chófer.
            —¿Le molesta que le haga una pregunta? —me dijo mientras esperábamos la maleta.
No, no me molestaba.
            —¿No es un lío tener el mismo nombre que el científico aquel?
            Tardé un momento en comprenderlo. ¿Me estaba tomando el pelo? Finalmente lo entendí.
            —Yo soy el científico aquel —respondí. Calló un momento y luego sonrió.
            —Perdone. Como ése es mi problema, pensé que también sería el suyo. Me tendió la mano.
            —Me llamo William F. Buckiey.
            (Bueno, no era exactamente William F. Buckiey, pero llevaba el nombre de un conocido y polémico entrevistador de televisión, lo que sin duda le había valido gran número de inofensivas bromas.)
            Mientras nos instalábamos en el coche para emprender el largo recorrido, con los limpiaparabrisas funcionando rítmicamente, me dijo que se alegraba de que yo fuera «el científico aquel» porque tenía muchas preguntas sobre ciencia. ¿Me molestaba?
            No, no me molestaba.
            Y nos pusimos a hablar. Pero no de ciencia. Él quería hablar de los extraterrestres congelados que languidecían en una base de las Fuerzas Aéreas cerca de San Antonio, de «canalización» (una manera de oír lo que hay en la mente de los muertos... que no es mucho, por lo visto), de cristales, de las profecías de Nostradamus, de astrología, del sudario de Turín... Presentaba cada uno de estos portentosos temas con un entusiasmo lleno de optimismo. Yo me veía obligado a decepcionarle cada vez.
            —La prueba es insostenible —le repetía una y otra vez—. Hay una explicación mucho más sencilla.
            En cierto modo era un hombre bastante leído. Conocía los distintos matices especulativos, por ejemplo, sobre los «continentes hundidos» de la Atlántida y Lemuria. Se sabía al dedillo cuáles eran las expediciones submarinas previstas para encontrar las columnas caídas y los minaretes rotos de una civilización antiguamente grande cuyos restos ahora sólo eran visitados por peces luminiscentes de alta mar y calamares gigantes. Sólo que... aunque el océano guarda muchos secretos, yo sabía que no hay la más mínima base oceanográfica o geofísica para deducir la existencia de la Atlántida y Lemuria. Por lo que sabe la ciencia hasta este momento, no existieron jamás. A estas alturas, se lo dije de mala gana.
            Mientras viajábamos bajo la lluvia me di cuenta de que el hombre estaba cada vez más taciturno. Con lo que yo le decía no sólo descartaba una doctrina falsa, sino que eliminaba una faceta preciosa de su vida interior.

(*) El mundo y sus demonios (La ciencia como una luz en la oscuridad). Carl Sagan

jueves, 9 de marzo de 2017

Nuestros derechos dentro y fuera JW

En España, y en muchos países del mundo, existe el derecho a la libertad de expresión, el cual incluye el derecho a manifestarse públicamente. Curiosamente, a los testigos de Jehová se les enseña que no deben manifestarse públicamente a favor o en contra de ninguna empresa o causa de este mundo gobernado por Satanás. Asimismo, cualquier manifestación interna, individual o colectiva, en contra de la Organización JW.ORG esta totalmente desaconsejada y podría conllevar serias medidas disciplinarias por parte de los ancianos, como la expulsión de la “confesión”. Por lo tanto, un "marco de circunstancias" en el que testigos de Jehová bien trajeados y acicalados se manifiestan pacíficamente delante de un salón del reino, o enfrente de una sede nacional, resulta impensable (ni siquiera las ilustraciones propagandísticas de la Atalaya lo sugieren)


El adoctrinamiento lo impide y, además, las consecuencias "espirituales" (censura pública, señalamiento, expulsión) que sufrirían los manifestantes serían catastróficas, por mucha razón que llevaran.

No nos cabe ninguna duda de que JW.ORG es un "culto-franquicia", una empresa multinacional "sacralizada", es decir, con envoltorio de "única religión verdadera". En realidad es la mayor editorial del mundo, y cuenta con millones de trabajadores voluntariamente explotados. El éxito de su negocio se basa en que todos sus trabajadores "dan de buena gana" y sin "esperar nada a cambio". Además se consideran ellos mismos "esclavos que no sirven para nada" y "que hacen lo que tienen que hacer". Pero, además, este voluntarioso proletariado ha sido cuidadosamente programado para que nunca se revele, nunca se queje y, por lo tanto, nunca se manifieste. Es tal el grado de adoctrinamiento, que pocas veces se ve a testigos de Jehová expulsados manifestarse enfrente de un salón del reino o una sede nacional. Aunque hay que reconocer que esto está cambiando.
Por ejemplo, en septiembre de 2002, la Organización “Silentlambs” organizó y participó en una manifestación frente a la sede de los Testigos de Jehová en Brooklyn, Nueva York.

Es interesante que, cuando un testigo de Jehová es expulsado y se anuncia que “ya no es testigo de Jehová”, nada cambia en su “estado religioso”. En realidad esa persona nunca fue un “testigo de Jehová”, pues no hay ningún documento oficial que lo acredite. Por lo tanto, alguien que nunca fue oficialmente testigo no puede “ya no ser testigo de Jehová”. La única oficialidad válida es la de los “testigos” que presenciaron su bautismo pero, curiosamente, dichos testigos no son tenidos en cuenta en el momento de la excomulgación. En definitiva, la expulsión es una manera de anular a un testigo de Jehová para silenciarlo totalmente. Si siendo testigo su opinión valía poco, “ya no siéndolo” su opinión no vale nada, y hasta se debe rechazar. Es una más de las tretas de la secta JW.ORG para eliminar cualquier riesgo de “manifestación” interna.

Pues bien, algo que seguro que afectaría la imagen de los Testigos de Jehová-Watchtower sería el que personas vestidas y arregladas como testigos de Jehová ejemplares, se plantaran delante de salones del reino, o mejor aún de sedes nacionales, y se manifestaran pacíficamente usando uno de los emblemáticos métodos de la Organización, que son los carritos exhibidores. En dichos carritos se podrían portar copias de noticias de prensa recientes sobre abusos de menores, justicia paralela, etc. Si a eso se le añadiera la cobertura de algún periódico o cadena de televisión, se lograría el fin deseado, que no sería otro que el que los medios dieran visibilidad a que los propios testigos de Jehová se manifiestan a favor de los Derechos Humanos, reclamando a JW.ORG su debido cumplimiento. Total, por mucho que la Organización quisiera, no podría demostrar que los inconformistas no son "de los suyos", es decir, que "ya no son testigos de Jehová".

miércoles, 8 de marzo de 2017

Por qué dejar de ser víctima al salir JW

(*) ¿Cómo, por ejemplo, puedes replantear la situación (el "qué es") en una oportunidad de presencia y curación? Honrando tu vida tal y como se presenta, que también es una manera excelente para evitar quedar atascado en la posición de víctima. 


Elizabeth Kübler-Ross dice, "apuntamos a nuestras circunstancias infelices para racionalizar nuestros sentimientos negativos. Esta es la salida fácil. Después de todo, se necesita muy poco para sentirse víctima”.
Sí, si te atraparon en un culto, tú has sido definitivamente una víctima. Una vez fuera del culto, sintiéndote bastante desorientad@ y perdid@ por un tiempo, el verte a ti mism@ como víctima de la organización Watchtower puede ser una de las pocas cosas sólidas a las que aferrarte. Está en la naturaleza humana el aferrarse a puntos de vista o posturas que nos ayudan a identificar dónde estamos en el mundo, incluso si pueden ser contraproducentes. Pero ahora, en este momento, tienes la elección de seguir o no pensando en ti mismo como una víctima de la Watchtower. Cuando seas capaz, trata de cambiar tu postura de la victimización a la postura de ser libre, independiente y capaz. 

Tich Nhat Hanh dice: "La gente tiene dificultades para dejar de sufrir. Por temor a lo desconocido, prefieren el sufrimiento que es familiar”.
Mientras que preferir nuestro sufrimiento y ser la víctima eterna de cualquier persona o cosa puede ser engañosamente tranquilizador por un tiempo, más adelante puede llegar a ser agotador, desanimador y nunca será toda la verdad de quién eres.
Una manera de reconocer que estás atrapad@ en el papel de víctima es cuando te das cuenta de que estás sintiendo mucha autocompasión. La autocompasión es una seducción y deslizamiento hacia la impotencia y la depresión. Invariablemente, una persona apegada a una mentalidad de víctima está viendo la vida a través del prisma de su niño interior. Si te encuentras diciendo "no es justo” muchas veces, has de saber que esa frase a menudo es señal de que tu vida se está acercando a la de un niño centrado en sí mismo.

Idealmente, tú quieres acercarte a tu nueva vida fuera del culto desde una postura adulta centrada y fundada, y no desde el punto de vista de un niño. Cuanto más prolongues tu resentimiento de la Organización que abusó de ti, mientras más tiempo permanezcas preocupado con ellos, más tiempo van a dominar tu vida y más probable será que acabes apático o deprimido. El objetivo es dar parte, nombrar y llorar las pérdidas para dar tiempo a tus heridas a sanar, y avanzar para construir una nueva vida. Sólo tú puedes hacer esto. 

Irvin D. Yalom dice, “uno es siempre responsable de la actitud que asume hacia su carga” (Psicocoterapia Existencial, pág 275). Por lo tanto, asume la responsabilidad de tu punto de vista y la postura hacia la vida, y niégate a adoptar la actitud de que eres víctima de la Sociedad Watchtower.

(*) Basado en “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

Siendo el caso, ¿cómo actuaré?

(*) ¿Te imaginas ver al dolor que te ha sido dado, o que has sufrido en manos ajenas, como a un “maestro”? Básicamente, toda adversidad es nuestra “maestra”. En verdad, aunque en un principio tengamos dificultades para verlo, hay mucho que podemos aprender de nuestra experiencia como testigos de Jehová y de nuestro dolor, pero primero tenemos que estar dispuestos a aceptarlo, tener curiosidad, y entonces permitir que nos enseñe. Una vez hecho esto, podemos empezar a dejarlo ir.


Si, en cambio, permites quedarte atrapad@ en el pensamiento obsesivo y en un refrito del pasado, analizando para siempre tu experiencia y tu dolor, condenándolo y lamentándolo para siempre, terminarás reduciendo tu acceso al aprendizaje, a la creatividad y a la energía que ayudan a construir una nueva vida. Una vez que encuentres un lugar pacífico desde donde puedas aceptar cómo se ha desenvuelto tu vida, tendrás más espacio interior para acceder a la sabiduría, profundidad y creatividad que te impulsarán en tu nueva vida.

Una maravillosa y sencilla pregunta Zen dice: "Siendo este el caso, ¿cómo actuaré?"
Esta pregunta demuestra la aceptación de la situación tal y como es, y luego la disposición a pasar a la siguiente cosa. “Siendo esto lo que es (aceptación), ¿cómo puedo seguir adelante desde aquí (disposición a moverse con el flujo de de la vida)?”
Hasta aquí es donde quieres que tu trabajo de cuestionamiento y de duelo te traiga. 
Si, por ejemplo, parece que serás rechazado por miembros clave de tu familia, puedes preguntarse: "Siendo así, ¿cómo actuaré?"
Cada uno de nosotr@s presentará diferentes respuestas a esta pregunta, pero lo valioso de la misma es que aleja de nuestra mente las meditaciones sobre 'el caso' (lo que es). Ayuda a sacarnos del bucle de pensamientos o sentimientos sobre “lo que es”, y pasar a pensar en cómo podemos movernos con el flujo de nuestra vida. Aquí hay algunos ejemplos específicos de cómo puedes utilizar o adaptar la pregunta anterior durante y después la salida de la secta JW.ORG:

- Ahora que el caso es que tengo mucho más tiempo a mi disposición, ¿cómo actuaré?
- Ahora que el caso es que mi esposa quiere seguir siendo un testigo de Jehová y yo no, ¿cómo actuaré?
- Ahora que el caso es que me han pedido que me defienda ante un comité judicial, ¿cómo actuaré?
- Ahora que el caso es que estoy completamente solo después de tomar esta decisión, ¿cómo actuaré?
- Ahora que el caso es que tengo mi mente, cuerpo y vida para mí mismo, ¿cómo actuaré?

El uso de esta pregunta te ayudará a seguir con el ritmo y el flujo de la vida, y a considerar las opciones abiertas en lugar de convertirte en un morador permanente de "lo que es el caso". Cuando te encuentres obsesivamente atascado pensando en “lo que es”, trata de salir de los pensamientos circulares enfocándote al cómo actuarás en tu vida basada en “lo que es”.

(*) Basado en “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

martes, 7 de marzo de 2017

Cómo dejar JW para ir más allá

Actualmente hay sitios en Internet que nos asesoran sobre todo tipo de cosas, incluso sobre cómo dejar a los Testigos. Sin ir más lejos, la popular página Wikihow aborda este controvertido asunto. Es interesante repasarlo en: http://es.wikihow.com/dejar-a-los-testigos-de-Jehov%C3%A1

Aunque se diga que no hay salida digna de JW.ORG, si nos convencemos de que salir es la mejor opción, entonces protegeremos nuestra dignidad. Para conseguir esto, será importante informarse bien antes de dar el paso, y también será bueno actuar con cautela. Aquí ni siquiera la teoría es fácil, menos aún la práctica. Podremos controlar lo que nosotros hagamos, pero no la reacción de los demás. 

En mi caso nadie abandonó la secta a la vez que yo, ni siquiera mis seres queridos más allegados. Aunque sienta haber dejado tanta gente atrás, puedo decir que no me arrepiento de haber escapado de la "torre"; esa prisión en la que eres literalmente despojado de tu tiempo, energía y recursos. 
¿Merece la pena esta gran evasión? Sin ningún lugar a dudas
La libertad tiene un precio, pero vivir sin libertad no es vivir...
Ánimo a tod@s

lunes, 6 de marzo de 2017

Sentido a la vida más allá JW

El Poder del Mito. Joseph Campbell - Entrevista con Bill Moyers

Este extraordinario libro revela cómo los temas y símbolos, los arquetipos mitológicos, religiosos y psicológicos de las antiguas narraciones continúan trayendo significado al nacimiento, la muerte, el amor y la guerra. De las historias de los dioses y diosas de la antigua Grecia y Roma a las tradiciones del budismo, el hinduismo y el cristianismo, una amplia gama de temas que se consideran en conjunto para tratar de identificar la universalidad de la experiencia humana a través del tiempo y la cultura. Un impecable binomio de entrevistador y sujeto a través de la intemporal obra de Campbell, El poder del mito continúa ejerciendo una profunda influencia en nuestra cultura.

MOYERS: Leyendo tus libros (Las máscaras de Dios o El héroe de las mil caras, por ejemplo) llegué a comprender que lo que tienen en común los seres humanos lo podemos hallar como revelación en los mitos. Los mitos son historias de nuestra búsqueda de la verdad a través de los tiempos, del sentido. Todos necesitamos contar nuestra historia y comprenderla. Todos necesitamos comprender la muerte y llegar a un acuerdo con ella, y todos necesitamos ayuda en nuestros pasajes del nacimiento a la vida y después a la muerte. Lo necesitamos para que la vida signifique algo, para que se comunique con lo eterno, para que atraviese el misterio y podamos descubrir quiénes somos.

CAMPBELL: Se dice que todo cuanto ansiamos es encontrarle un sentido a la vida. No creo que sea eso lo que realmente buscamos. Creo que lo que buscamos es experimentar el hecho de estar con vida, de modo que nuestras experiencias vitales en el plano puramente físico tengan resonancias dentro de nuestro ser y realidad más internos, y así sentir realmente el éxtasis de estar vivos. Al fin y al cabo, de eso se trata, es lo único importante, una serie de pistas que nos ayuden a encontrarnos dentro de nosotros mismos.

La preocupación por conseguir un fín

Extracto de "Las inquietudes de Shanti Andía" (Pío Baroja)


"La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia, de la permanencia de sus propósitos. Son consecuentes como el acero de una brújula rota o enmohecida, y esto les parece una gran virtud. Saben a donde van, de donde vienen. Cada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. Si les escuchamos, nos dirán: «No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas; no hay que distraerse. El camino espera. Corremos el peligro de no llegar al fin».
¡El fin! ¡Qué ilusión! No hay fin en la vida. El fin es un punto en el espacio y en el tiempo, no más trascendental que el punto precedente o el siguiente.
Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos al ver a muchos que, sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino, van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. La preocupación por conseguir un fin nos intranquiliza a todos los hombres, aun a los más desaprensivos, aun a los más indolentes, y yo, por mi parte, hubiera deseado vivir todavía más en cada hora, en cada minuto, sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir."

sábado, 4 de marzo de 2017

¿Mi religión más allá JW?


Me escribe un amigo desde Chile diciéndome que se ha encontrado allí con algunos que, refiriéndose a mis escritos, le han dicho: "Y bien, en resumidas cuentas, ¿cuál es la religión de este señor Unamuno?" Pregunta análoga se me ha dirigido aquí varias veces. Y voy a ver si consigo no contestarla, cosa que no pretendo, sino plantear algo mejor el sentido de la tal pregunta.

Tanto los individuos como los pueblos de espíritu perezoso y cabe pereza espiritual con muy fecundas actividades de orden económico y de otros órdenes análogos propenden al dogmatismo, sépanlo o no lo sepan, quiéranlo o no, proponiéndose o sin proponérselo. La pereza espiritual huye de la posición crítica o escéptica.

Escéptica digo, pero tomando la voz escepticismo en su sentido etimológico y filosófico, porque escéptico no quiere decir el que duda, sino el que investiga o rebusca, por oposición al que afirma y cree haber hallado. Hay quien escudriña un problema y hay quien nos da una fórmula, acertada o no, como solución de él.

En el orden de la pura especulación filosófica, es una precipitación el pedirle a uno soluciones dadas, siempre que haya hecho adelantar el planteamiento de un problema. Cuando se lleva mal un largo cálculo, el borrar lo hecho y empezar de nuevo significa un no pequeño progreso. Cuando una casa amenaza ruina o se hace completamente inhabitable, lo que procede es derribarla, y no hay que pedir se edifique otra sobre ella. Cabe, sí, edificar la nueva con materiales de la vieja, pero es derribando antes ésta. Entretanto, puede la gente albergarse en una barraca, si no tiene otra casa, o dormir a campo raso.

Y es preciso no perder de vista que para la práctica de nuestra vida, rara vez tenemos que esperar a las soluciones científicas definitivas. Los hombres han vivido y viven sobre hipótesis y explicaciones muy deleznables, y aun sin ellas. Para castigar al delincuente no se pusieron de acuerdo sobre si éste tenía o no libre albedrío, como para estornudar no reflexiona uno sobre el daño que puede hacerle el pequeño obstáculo en la garganta que le obliga al estornudo.

Los hombres que sostienen que de no creer en el castigo eterno del infierno serían malos, creo, en honor de ellos, que se equivocan. Si dejaran de creer en una sanción de ultratumbas no por eso se harían peores, sino que entonces buscarían otra justificación ideal a su conducta. El que siendo bueno cree en un orden trascendente, no tanto es bueno por creer en él cuanto que cree en él por ser bueno. Proposición ésta que habrá de parecer oscura o enrevesada, estoy de ello cierto, a los preguntones de espíritu perezoso.

Y bien, se me dirá, "¿Cuál es tu religión?" Y yo responderé: mi religión es buscar la verdad en la vida y la vida en la verdad, aun a sabiendas de que no he de encontrarlas mientras viva; mi religión es luchar incesante e incansablemente con el misterio; mi religión es luchar con Dios desde el romper del alba hasta el caer de la noche, como dicen que con Él luchó Jacob. No puedo transigir con aquello del Inconocible o Incognoscible, como escriben los pedantes ni con aquello otro de "de aquí no pasarás". Rechazo el eterno ignorabimus. Y en todo caso, quiero trepar a lo inaccesible.


"Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto", nos dijo el Cristo, y semejante ideal de perfección es, sin duda, inasequible. Pero nos puso lo inasequible como meta y término de nuestros esfuerzos. Y ello ocurrió, dicen los teólogos, con la gracia. Y yo quiero pelear mi pelea sin cuidarme de la victoria. ¿No hay ejércitos y aun pueblos que van a una derrota segura? ¿No elogiamos a los que se dejaron matar peleando antes que rendirse? Pues ésta es mi religión.

Ésos, los que me dirigen esa pregunta, quieren que les dé un dogma, una solución en que pueda descansar el espíritu en su pereza. Y ni esto quieren, sino que buscan poder encasillarme y meterme en uno de los cuadriculados en que colocan a los espíritus, diciendo de mi: es luterano, es calvinista, es católico, es ateo, es racionalista, es místico, o cualquier otro de estos motes, cuyo sentido claro desconocen, pero que les dispensa de pensar más. Y yo no quiero dejarme encasillar, porque yo, Miguel de Unamuno, como cualquier otro hombre que aspire a conciencia plena, soy una especie única. "No hay enfermedades, sino enfermos", suelen decir algunos médicos, y yo digo que no hay opiniones, sino opinantes.

En el orden religioso apenas hay cosa alguna que tenga racionalmente resuelta, y como no la tengo, no puedo comunicarla lógicamente, porque sólo es lógico y transmisible lo racional. Tengo, sí, con el afecto, con el corazón, con el sentimiento, una fuerte tendencia al cristianismo sin atenerme a dogmas especiales de esta o de aquella confesión cristiana.

Considero cristiano a todo el que invoca con respeto y amor el nombre de Cristo, y me repugnan los ortodoxos, sean católicos o protestantes éstos suelen ser tan intransigentes como aquéllos que niegan cristianismo a quienes no interpretan el Evangelio como ellos. Cristiano protestante conozco que niega el que los unitarios sean cristianos.

Confieso sinceramente que las supuestas pruebas racionales la ontológica, la cosmológica, la ética, etcétera de la existencia de Dios no me demuestran nada; que cuantas razones se quieren dar de que existe un Dios me parecen razones basadas en paralogismos y peticiones de principio. En esto estoy con Kant. Y siento, al tratar de esto, no poder hablar a los zapateros en términos de zapatería.

Nadie ha logrado convencerme racionalmente de la existencia de Dios, pero tampoco de su no existencia; los razonamientos de los ateos me parecen de una superficialidad y futileza mayores aún que los de sus contradictores. Y si creo en Dios, o, por lo menos, creo creer en Él, es, ante todo, porque quiero que Dios exista, y después, porque se me revela, por vía cordial, en el Evangelio y a través de Cristo y de la Historia. Es cosa de corazón. Lo cual quiere decir que no estoy convencido de ello como lo estoy de que dos y dos hacen cuatro.

Si se tratara de algo en que no me fuera la paz de la conciencia y el consuelo de haber nacido, no me cuidaría acaso del problema; pero como en él me va mi vida toda interior y el resorte de toda mi acción, no puedo aquietarme con decir: ni sé ni puedo saber. No sé, cierto es; tal vez no pueda saber nunca, pero "quiero" saber. Lo quiero, y basta.

Y me pasaré la vida luchando con el misterio y aun sin esperanza de penetrarlo, porque esa lucha es mi alimento y es mi consuelo. Sí, mi consuelo. Me he acostumbrado a sacar esperanza de la desesperación misma.

Salamanca, 6 de noviembre de 1907.

viernes, 3 de marzo de 2017

Aceptar la vida a medida que se desarrolla

(*) Así como debes trabajar en permitir y aceptar tus emociones, es sumamente útil practicar el aceptar y honrar el flujo de tu vida tal como se presenta. La vida es como un río, fluye como fluye.

Esto no significa que no trabajes para sanarte, que no desarrolles planes, no soluciones problemas o no cambies. Simplemente significa que, para un momento dado no debes gastar una valiosa energía vital resistiendo "lo que es", pues en el siguiente momento uno puede encontrarse moviéndose para lograr algo más. Ese "movimiento" se convierte entonces en "lo que es". No resistas el movimiento para lograr algo. Estate presente a lo que surja en cada momento. Permítelo... y luego el siguiente momento llegará con otro 'lo que es'. Como se mencionó antes, estar atrapado en resistencia a “lo que es” siempre produce alguna forma de sufrimiento.

Como una reacia testigo de Jehová, siempre estuve en alguna forma de resistencia a “lo que era”. Experimenté resistencia cuando tuve que ir al servicio del campo, resistencia cuando tuve que preparar una charla asignada, resistencia cuando tuve que estudiar la Atalaya para poder dar un comentario de sus páginas en la reunión. También experimenté incomodidad y resistencia en muchas de las cosas que los hermanos dijeron desde la plataforma. Quería echar a correr sin parar cuando me asignaron a trabajar con hermanos o hermanas en el servicio de campo que tenían problemas con la higiene física, o de agudeza mental. La resistencia se convirtió casi en una segunda naturaleza para mí. Me disgustó 'lo que era' con respecto a todas las cosas de JW.ORG y tenía una tonelada de oposición interna, incluso hostilidad, hacia ella. Añadir a eso la necesidad que tenía de mantener aquella resistencia oculta a todos los testigos de Jehová a mi alrededor. Yo misma me encontré en un estado extremadamente inauténtico, conflictivo e insalubre. La resistencia a 'lo que era /es' en el momento presente se convirtió en mi posición predeterminada. ¡Qué forma torcida e ineficaz de acercarse a la vida!

Dado que gran parte de mi vida giraba alrededor de las actividades de los testigos, deseaba que cada momento pudiera ser diferente de lo que era. Una vez fuera de la religión, y una vez que me enteré de los beneficios para la salud psicológica y fisiológica de aceptar la vida tal como se desarrolla - "no resistencia" - fue un verdadero desafío hacer el cambio. Incluso con las mejores intenciones, me atrapaba el resistir el desarrollo natural de la vida, siempre deseando que pudiera ser de otra manera. Cuando noté el patrón de resistencia repetitivo, tuve que aprender para liberar la resistencia, dirigir de nuevo mi atención al momento presente y darle la bienvenida tal como se presenta, como un río que fluye. No es fácil, pero vale la pena el esfuerzo. Te animo a que controles tus pensamientos y sentimientos por un tiempo, y que  observes cuán a menudo te encuentras resistiendo "lo que es". Una vez consciente de cualquier patrón de resistencia, y ahora que sabes cómo puedes enfocar la vida desde una postura alternativa y más saludable, entonces puedes efectuar los cambios.

Tu vida, mi vida, tomaron un camino particular. Una de nuestras tareas es aprender a honrar el camino que nos lleva a este momento. ¿Puedes imaginarte un día encontrar valor a todas las experiencias que te formaron en la persona que eres ahora? Es posible llegar a un lugar donde aceptes y poseas todas las experiencias de tu vida. No podrás amar todas ellas, pero con tiempo, curación y cierta perspectiva, podrás aceptarlas como parte del flujo del río de la vida que te trajo a este precioso momento.

(*) Extraído de “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

jueves, 2 de marzo de 2017

Desafíos y sentimientos habituales más allá JW

(*) Algunos desafíos y sentimientos habituales que puedes experimentar después de haber salido del culto de JW.ORG:


• Dolor por el rechazo injusto de parte de tus seres queridos.

• Dolor y enojo por ser juzgado, señalado y humillado.

• Complicaciones familiares debido a tu diferente estatus respecto a la Organización.

• Cierta desesperación o depresión debido a tantas pérdidas, e ira debido a todas las cosas que sacrificaste como miembro de la secta JW.ORG.

• Confusión sobre cómo reconstruir tu vida.

• Confusión en torno a todas las decisiones que tendrás que tomar durante esta transición de la vida.

• Un apremiante deseo de entender lo que te ha sucedido.

• Querer quitarte de tu mente todo el viejo adoctrinamiento.

• Contemplar si abrazar otra religión o sistema de creencias.

• Dudas ocasionales sobre si has tomado la decisión correcta.

• Momentos ocasionales de deleite y alegría mientras disfrutas de tu libertad.

Estos pueden ser algunos de los desafíos que vendrán después de salir de la secta, pero que disminuirán con el tiempo a medida que llegues a comprender la importancia e inmensidad de lo que has logrado. Te habrás deshecho de todo el sofisticado adoctrinamiento, y serás capaz de situar la entera experiencia en el lugar que le corresponde.

(*) Extraído del libro “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

"La verdad" que se lleva la vida "entera"

Cuando nos hicimos testigos de Jehová, la mayoría de nosotros estábamos completamente seguros de que conocíamos “la verdad”. Nos sentíamos privilegiados por gozar de semejante privilegio. Y es que el término “verdad” había cobrado en nuestras mentes un significado especial. ¿Por qué? Según la Biblia, el conocimiento de la verdad lleva asociado al menos dos magníficas recompensas, libertad (Juan 8:32) y vida eterna (Juan 17:3).


En un principio, conocer esto tuvo un efecto balsámico en nosotros. Sentíamos que por fin éramos libres y que nuestra perspectiva de futuro era inmejorable.
Además, pasamos a pertenecer a una “hermandad internacional” formada por personas que supuestamente amaban y vivían “la verdad”. ¡Qué reconfortante! Ya no podíamos ser más felices...

Aunque el inicio de la historia de un testigo de Jehová suene a cuento idílico, a menudo conduce a un triste final. 
Pero, ¿por qué caímos en la trampa? ¿Fue acaso por ignorancia moral o intelectual?
Podemos decir que no. Muchos testigos de Jehová son personas inteligentes y con valores.
El fallo estuvo en la necesidad emocional. Paradójicamente, nos dejamos llevar por nuestro corazón figurativo. Anhelábamos cosas buenas como la justicia, la paz, el amor, un paraíso…
Por otro lado, no nos sentíamos identificados con este mundo violento, materialista e inmoral. Todo esto hizo que aceptáramos "la verdad" de la Biblia… y acabáramos aceptando "la verdad" de la Watchtower… y, con ella, muchas premisas erróneas, como por ejemplo:

- Solo se pueden hallar amigos verdaderos dentro del “pueblo de Jehová”
Lo cierto es que siempre ha sido difícil hacer buenos amigos en cualquier ámbito. Parece que el concepto “el pueblo de Jehová” funciona como garantía de cantidad y calidad de amistades, lo cual es categóricamente falso. ¿Por qué? La amistad verdadera no puede ser condicional. Cuando uno deja de ser testigo de Jehová, incluso si se desasocia por razones de conciencia, se queda automáticamente sin amigos, y a veces hasta sin familia…

- El mundo entero yace en el poder del inicuo
Si el mundo entero yace en el poder del inicuo, ¿por qué la Sociedad Watchtower incluye todo en el "paquete mundo" excepto a ella misma? ¿Por qué tampoco incluye el dinero y los bienes inmuebles?...
Aparte, si bien es cierto que en el mundo abunda lo malo, no es menos cierto que hay muchas cosas buenas.

- Esto significa vida eterna…
La esperanza de la vida eterna no debería privarnos de la “vida entera”. Cuando nos hicimos testigos de Jehová solo dedicábamos algunas horas a estudiar y asistir a las reuniones. Con el tiempo algunos hasta acaban "sirviendo a tiempo completo” dando la “vida entera", sacrificando salud, intereses familiares y económicos en pro de una Organización pseudorreligiosa interesada.

¿Por qué aceptamos estas premisas? Probablemente por necesidad emocional. Sencillamente queríamos creer que esa era "la verdad".

Y ahora, ¿qué expectativa nos queda?

Recuerdo una vez predicando con un “hermano” apreciado, cuando le hice la siguiente pregunta: "Si tú no conocieras la verdad, ¿qué estarías haciendo?"
Él me contestó: "Aún la estaría buscando".

Ahora me doy cuenta del alcance de aquella respuesta, y es que el ser humano siempre debe seguir buscando la verdad. Pero sin que la necesidad emocional le traicione

miércoles, 1 de marzo de 2017

Más desafíos, sentimientos y ayuda para ir más allá JW

(*) Más desafíos y sentimientos comunes que pueden surgir durante el proceso de salida del culto:

Miedo a lo desconocido. ¿Cómo se desarrollará todo exactamente? ¿Seré capaz de desvanecerme de la secta, o me citarán a un comité de ancianos en el que me pedirán que justifique mi comportamiento y creencias? ¿Tendré valor para rechazar las órdenes de los ancianos? ¿Mi familia acatará o desafiará la disposición de alejarse de mí?

Dudas sobre tu capacidad para seguir adelante en tu tentativa de marchar. ¿Tendré las fuerzas necesarias? ¿Seré capaz de explicar qué es lo que estoy haciendo y por qué? ¿Tengo que, o acaso quiero, dar explicaciones a un comité de ancianos? ¿Puedo soportar el señalamiento y la condena de aquellos que no entienden mi elección y no están dispuestos a pensar más allá de lo que se les ha dicho?

• Paciencia mientras que testigos bienintencionados tratan de desaconsejarte o avergonzarte respecto a tu intención meditada de irte.

Cólera y quizás amargura por la forma en que eres tratado por los ancianos e incluso por “hermanos” y “hermanas”. Resulta doloroso descubrir que el amor de los amigos 'en la verdad' es condicional. Cuando no sigues las reglas de la Organización, entonces eres rechazado por la gente que pensabas que te amaba. Tampoco hay reconocimiento ni gratitud por todos tus años de servicio. Y ahora que ves la verdad de “la verdad”, ningún servicio tuyo brindado a la Organización cuenta para nada si decides irte. ¡Ten por seguro que no habrá ninguna fiesta de despedida para agradecerte tus muchos años de servicio!

Humillación que puedes sentir si tu situación es expuesta públicamente por los ancianos desde la plataforma.

Desorden familiar, agitación y dolor si tu pareja no ve las cosas como tú, y si hay envueltos hij@s menores de edad.

Preocupación acerca de lo que se le dirá a tus hijos respecto a ti y, en consecuencia, lo que sentirán ellos por ti. También, preocupación si tus hijos permanecen bajo el control y la influencia del culto JW.ORG.

Algunas cosas que pueden ayudarte en la etapa anterior del proceso de salir:

Documentar todos los detalles del proceso de salida de la secta de los Testigos de Jehová. Como por ejemplo lo que sucedió en discusiones con ancianos, etc. Esto te puede servir como un medio para liberarte de la presión. Aparte, puedes hacer una lista con todas las razones que tienes para decidir marchar. Podrás repasar dicha lista cada vez que sientas que tu moral, memoria o determinación flaquean.

Seguir leyendo material bien documentado, como el libro "Crisis de conciencia" de Raymond Franz. Únete a foros de Internet de ex testigos donde puedas expresarte y escuchar otros puntos de vista. Sigue viendo documentales de YouTube que desenmascaran la secta, o vídeos de otros ex testigos que comparten su experiencia de salida. Sé selectivo con la información. Mientras que la mayoría de la información de ex testigos de Jehová es bienintencionada, como con todo, hay diferentes niveles de calidad en cuanto a lo que está disponible. Encuentra sitios que traten el tema con seriedad y que sean adecuados para ti.

Saber que es normal que el adoctrinamiento inducido siga haciendo que te sientas temeroso de escuchar las opiniones, experiencias e investigaciones realizadas por personas que ya han abandonado la secta. Tú has sido programado para creer que los ex testigos de Jehová llamados “apóstatas” son influenciados por el Diablo. ¿Sabías que la palabra original griega “apóstata” simplemente significa "colocarse fuera de"? Sin embargo, los Testigos de Jehová han cargado esta palabra inofensiva con connotaciones engañosas y aterradoras.
La palabra “apóstata” hace que los testigos de Jehová tiemblen de temor y desconfianza. Ten la seguridad de que, si bien la programación de JW.ORG genera fuertes sentimientos en ti, estos carecen de fundamento. Todo parte de un “cuerpo gobernante” que se sirve a sí mismo. La desinformación y el temor están diseñados para mantenerte bajo su control. No es peligroso investigar, aprender y descubrir por uno mismo. 

Los llamados “apóstatas” son simples seres humanos que tienen diferentes valores y puntos de vista que la Organización JW. No son malvados ni demoníacos. No representan una amenaza. Más bien están en su derecho humano fundamental de reunir información de diversas de fuentes. No permitas que la Organización JW te niegue el derecho a ser informado. Sus tácticas arcaicas se desmoronan ante el pensamiento racional y los derechos humanos fundamentales.

Saber que debes cuidarte físicamente durante este tiempo de toma de decisiones. Asegúrate de que comas bien, hagas ejercicio, te mantengas bien hidratado y duermas lo suficiente. Estar físicamente fuerte te ayudará a sentirte psicológicamente fuerte y, por lo tanto, te ayudará a tomar mejores decisiones personales.

Saber que puede ser útil buscar un terapeuta profesional con quien puedas hablar sobre esta crisis de la vida, tu reacción a ella y las implicaciones para tu matrimonio e hij@s. Considera la terapia de pareja si tu pareja siente que su salida de la secta supone un conflicto para el matrimonio.

(*Extraído del libro “Exiting the JW cult” (Bonnie Zieman)

martes, 28 de febrero de 2017

Cómo proyectar la mente hacia el futuro

La siguiente experiencia dice así:

"Me bauticé como testigo de Jehová a los 16 años de edad. Lo hice porque estaba buscando un grupo que se apegara a las Escrituras y que, además, no creyera en la Trinidad. Yo venía de una familia de profesionales, pero mi fe me hizo desistir de ir a la Universidad. Aunque me fui hace mucho tiempo, hasta el día de hoy me arrepiento de haber sido testigo. La Organización absorbió mis mejores años".

Vemos que en su día esta persona tomó una decisión que más tarde lamentó, y seguramente se haya planteado más de una vez cómo hubiera sido su vida en el caso de haber elegido mejor. 


No hay duda de que se puede aprender mucho de los errores del pasado Sin embargo, cuando imaginamos cómo podría haber sido nuestra vida de otro modo, podemos llegar a causarnos aflicción innecesaria.

Por eso, hay que procurar derribar el “si hubiera":
Si hubiera hecho aquello…
Si hubiera abierto otra puerta…
Si hubiera estado con otra persona…

Los "si hubiera” son planteamientos que solo sirven para perfeccionar el arte de maltratarnos. Estos pensamientos solo alientan la envidia, el sentimiento de culpa y el resentimiento con uno mismo y/o con los demás.

Los "si hubiera" siempre son falsos. La trampa es pensar que el éxito es replicable en otra persona o en otro contexto, aunque ambos son unipersonales. La clave está en mirar atrás para aprender, pero no para castigarse.

¿Cómo derribar los "si hubiera"?
Curiosamente, cuando analizamos el presente y el pasado, a menudo nos hubiera ido mejor si hubiéramos hecho otra cosa, pero somos injustos pues pensamos que la vida se puede replicar. Tenemos fantasías de realidades que luego ni mucho menos tienen por qué haber sucedido. Además, es una trampa pensar que podemos replicar lo que le ocurre a otra persona.

La mente siempre piensa en términos de causa y efecto. Somos muy lineales pensando en que “si yo hago esto va a ocurrir aquello”, y no me doy cuenta de que al tiempo que yo hago algo, las demás personas también hacen, entonces mi linealidad no tiene por qué ser como la imagino. El problema del "si hubiera" es que, en vez de servirnos para aprender, nos puede causar un sufrimiento inútil.

Elizabeth Kübler-Ross fue una doctora que estuvo trabajando con enfermos terminales durante 30 años. Cuando ella preguntó a muchos enfermos qué hubieran cambiado en sus vidas, la mayoría señaló dos cosas: haberme llevado mejor con un familiar y haberme atrevido a hacer aquello que no hice por miedo.
Es curioso cómo el miedo, además de frenarnos, nos causa daño por el efecto posterior del "si hubiera". Hay que tener en cuenta que las decisiones que tomamos en la vida son las mejores en cada momento y en base a la información de la que disponemos en cada instante. Todos vamos cambiando con el tiempo, es decir, las decisiones que tomamos ahora son bien diferentes a las que tomamos hace veinte años, o a las que tomaremos dentro de otros veinte. Por lo tanto, hay que tener cuidado con toda frase que empiece por "si hubiera", porque puede servir para engañarnos a nosotros mismos. 

Aún así, a veces no podemos evitar mirar al pasado con nostalgia y pensar en las cosas que no han estado bien del todo. ¿Qué podemos hacer en ese sentido?
A una premio Nobel, Rita Levi-Montalcini, le hicieron un homenaje por su vida a los 90 años de edad. Ella dijo: "No me hagáis ningún homenaje por mi pasado, no, lo que me interesa es que hablemos de lo que voy a hacer en el futuro". Su mente estaba entrenada para seguir aprendiendo y proyectando hacia el futuro.
Y es que la mente es como un músculo, la tenemos que entrenar. Mirar al pasado nos permite aprender, pero lo más importante es proyectar la mente hacia el futuro. Hay tres claves que nos ayudan a ello:

1.- Identifica la frase "si hubiera". A menudo usamos el “si hubiera” en situaciones cotidianas: "Si hubiera entrado en este restaurante me hubiera gustado más la comida que la que he comido aquí".
Lo primero que debemos hacer es observar qué nos ocurre a nosotros. Debemos tomar conciencia de que, más allá de nuestras decisiones y de nuestras emociones, siempre hay un observador interno que podemos agudizar. Obsérvate cuando dices "si hubiera".

2.- Plantéate alternativas más amables. Cuando entramos en un restaurante que no nos ha gustado y vemos otro en el que parece que la gente está disfrutando, tendemos a pensar, "si hubiera entrado en este me lo hubiera pasado mejor". Procuremos pensar al revés: ¿Por qué no puedo pensar que si hubiera entrado en el otro me hubiera ido mucho peor y no me hubiera gustado? Quizás hubiera sido más caro o más ruidoso. Como en realidad son conjeturas, es mejor pensar en aquello que me ayuda. Una vez más, se trata de autoprotegerse, cuidarse del principal enemigo que está en nosotros.

3.- Acepta que cada día tomamos las decisiones como mejor podemos. Tomamos las decisiones con toda la información que tenemos. La vida vista “a posteriori” es siempre más fácil, pero no es real (Ejem: si hubiera ido a este sitio y hubiera comprado el décimo de lotería me hubiera tocado el premio). Es absurdo pensar que si hubiera tenido toda la información hubiera hecho esto o aquello, porque eso es una fantasía.

Por lo tanto, si lamentamos la decisión de haber sido “x” años testigos de Jehová y lo que conlleva, ya no pensemos en “si hubiera”. Mejor proyectemos la mente hacia el futuro. Pensemos en lo que tenemos ahora y en lo que nos queda por hacer. No suframos inútilmente. En vez de pensar en “si hubiera”, pensemos en que “sí habrá”; sí habrá tiempo y libertad de ahora en adelante. Aprovechemos bien, mejor que en el pasado…