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martes, 30 de mayo de 2017

RTS: Síndrome de Trauma Religioso (Miker)

Síndrome de Trauma Religioso y los Testigos de Jehová 

Introducción al problema del Trauma y Tortura mental que experimentan los Testigos de Jehová una vez se salen de su secta.

El Síndrome de Trauma Religioso es un fenómeno de salud mental que golpea a millones de personas en todo el mundo, sin distinguir raza, nación, género, condición social, nivel educacional, ni edad. Es un mal de salud mental que afecta a la sociedad en general de modo transversal y cuyos efectos económicos son aun no estudiados en su totalidad, pero pueden ser extrapolados a partir de otros males que afectan a la salud publica como el Desorden de Estrés Postraumático, y la Depresión Grave.
En este tema traducido íntegramente del sitio web http://journeyfree.org/rts/rts-its-time-to-recognize-it/ la doctora Marlene Winell propone un tema en tres partes que nosotros que somos sobrevivientes del Culto de los Testigos de Jehová podemos identificar.
Enfrentar estos traumas, nos permite una primera aproximación a la recuperación. Imagino que será de ayuda pues hay mucho desconocimiento entre los profesionales que no son aun capaces de determinar el enorme y devastador efecto de dejar una secta como la de los Testigos de Jehová.
Aquí va la traducción:

Parte 1: RTS – Es hora de reconocerlo
Por Marlene Winell, Ph.D.
Estoy realmente luchando y estoy desesperada por no volver a la religión en la que me crié, pero ya no quiero vivir con miedo o con depresión. Parece que estoy caminando por la selva sola con un machete en la mano; Nadie hay para compartir mis pensamientos locos ni mis miedos.
Después de años de depresión, ansiedad, y rabia, finalmente fui a parar una semana a un hospital psiquiátrico hace un año, y ahora estoy tratando de recoger las piezas y juntarlas de modo que tengan algún sentido. Estoy confundido. Todo lo que soy,  mi identidad es un completo caos. Estoy en total confusión.
Estos comentarios no son inusuales para las personas que sufren el Síndrome de Trauma Religioso, o RTS. (en Ingles) ¿Traumas religiosos? ¿No se supone que la religión es útil, o al menos benigna? En el caso de las creencias fundamentalistas, la gente imagina que la decisión de dejar una fe infantil es como renunciar a creer en Santa Claus – es decir que da un poco de tristeza, pero es básicamente una cuestión de creencias que son fáciles de dejar atrás.
Pero el adoctrinamiento religioso puede ser muy perjudicial, y romper con una religión autoritaria puede ser definitivamente una experiencia traumática. Se trata de un trastorno completo de la realidad de una persona, incluyendo el propio ser, otras personas, el punto de vista respecto a la vida, el futuro, todo. Las personas que no están familiarizadas con este síndrome, incluidos los terapeutas que están supuestos a dar apoyo y ayuda, tienen problemas para apreciar el terror y los múltiples problemas que esto puede crear y dejarlos incapacitados para brindar apoyo hacia una recuperación necesaria.
Mi propia conciencia de este problema me tomó algún tiempo. Todo  comenzó cuando empecé a escribir acerca de mi propia recuperación de una secta cristiana fundamentalista, y muy rápidamente, descubrí que no estaba sola. Muchas otras personas estaban ansiosas por discutir este sufrimiento oculto. Desde entonces, he trabajado con clientes en el área de “recuperación de la religión” durante unos veinticinco años, y escribí el libro de “Leaving the fold” sobre el tema.
En mi opinión, es hora de que la sociedad reconozca el verdadero trauma que la religión puede causar en las personas. Del mismo modo en que nombrar problemas como la anorexia, trastorno de estrés postraumático o trastorno bipolar de modo claro,  hizo posible detener la auto-culpa y desarrollar métodos de aprendizaje de recuperación, tenemos que abordar el síndrome de trauma religioso. Internet está comenzando a desbordar con historias de RTS de gente que clama por ayuda. En los foros para ex creyentes (como exchristian.net), uno puede ver el dolor generalizado y la desesperación. En respuesta a un video mío en YouTube, un espectador comentó:
Muchas gracias. Esto es emocionante porque millones de personas sufren de esto. Nunca he oído hablar de la Dra. Marlene, pero hay más gente que está saliendo a hablar de este tema-millones-que están sufriendo en silencio por temas como el abuso religioso.
Obstáculos para obtener ayuda para RTS
En la actualidad, plantear preguntas sobre  creencias tóxicas y las prácticas abusivas en la religión parece estar violando un tabú. En la sociedad, atesoramos nuestra libertad de expresión, libertad de reunión y libertad de religión. Nuestras leyes y costumbres reflejan el principio general de que, si no estamos perjudicando a otros, podemos hacer lo que nos gusta. Obligar a los niños a ir a la iglesia casi no parece un crimen. Se supone que los daños reales son hechos por grupos marginales extremos que llamamos “cultos” y la gente ha oído hablar de abusos rituales. Además, las instituciones religiosas tienen un interés en promover una visión acrítica.
Pero el control de la mente y el abuso emocional es en realidad la norma para muchos grupos religiosos grandes y autoritarios. Mirar a la religión como algo que no provoca ningún problema lo hace aún más insidioso. Especialmente cuando las comunidades de creyentes son grandes, las prácticas al interior son estandarizadas y reguladas y las víctimas son silenciadas.
Los terapeutas no tienen un diagnóstico apropiado en su manual. Incluso en la lista comúnmente utilizada de causantes de estrés psicológicos,  pérdida e interrupciones de vida, no hay mención alguna al tema de perder la religión de uno. Sin embargo, este asunto pudiera ser la mayor crisis a la que se haya enfrentado una persona. Es importante para los terapeutas ser conscientes de esto, porque la gente está dejando las filas de los grupos religiosos tradicionales en números récord 1 y están reportando un sufrimiento que es real.
Otro obstáculo para conseguir ayuda es que la mayoría de las personas con RTS se les ha enseñado a temer a la psicología como algo terrenal y por lo tanto maligno. Es muy probable que solo una minima fracción de las personas con RTS busquen ayuda. Dentro de muchas religiones dogmáticas, los problemas de salud mental como depresión o la ansiedad se consideran pecados. Se les ve como evidencia de no estar bien con Dios. Muchos consejeros religiosos o pastores aconsejan que la confesión y ser más obediente al culto es la cura a todos estos problemas, y adviertes que ayuda seglar de un profesional de la salud mental es algo peligroso que debe evitarse.
A menudo ocurre que en estos grupos, Dios es llamado “El Gran Médico” y una persona no debería necesitar ninguna ayuda externa. Dudar se considera incorrecto, se inhibe la investigación honesta. Además, la terapia se considera una acción egoísta pues el centrarse en las necesidades propias es algo pecaminoso, de modo que las victimas de RTS a menudo ni siquiera saben cómo conseguir ayuda. Los clientes con los que he trabajado han tenido que superar la ignorancia, la culpa y el miedo para establecer un contacto inicial.
¿Qué es RTS?
Sufro con culpa, depresión y conflictos internos para dejar mi religión atrás. También estoy luchando con una crisis existencial de proporciones épicas y un intenso dolor de corazón… Siento que soy la única persona en el mundo que ha pasado por esto. Algunos días están bien, pero otros son terribles. No sé si como terminara todo esto.
El Síndrome Trauma Religiosa es la condición que experimentan las personas que están luchando con dejar una, religión dogmática y autoritaria y hacer frente a los daños de adoctrinamiento. La gente puede estar pasando por la ruptura de una fe personalmente significativo y / o romper con una comunidad que ha controlado el total estilo de vida de las personas. Los síntomas pueden compararse con el trastorno de estrés post-traumático (TEPT), que resulta al experimentar o ser confrontado con la muerte o lesiones graves y que provoca sentimientos de terror, impotencia u horror. Puede ser un evento único o abuso crónico de algún tipo. Con RTS, hay abuso crónico, especialmente de los niños, además del enorme  trauma de abandonar el redil. Al igual que el TEPT, el impacto de en la gente es de larga duración, con pensamientos intrusivos, estados emocionales negativos, deterioro del funcionamiento social, y otros problemas.
Sin embargo con el RTS, el trauma es doble. En primer lugar, las enseñanzas y prácticas actuales de una religión restrictiva pueden ser tóxicas y crear daños mentales durante toda la vida. En muchos casos, el abuso emocional y mental se agrava por el abuso físico y sexual debido a la naturaleza patriarcal y represiva del medio ambiente.
En segundo lugar, partiendo de un punto de vista religioso se agrega un enorme estrés cuando un individuo lucha con dejar lo que equivale a todo una concepción del  mundo por otro. Esto implica generalmente una pérdida significativa y repentina de apoyo social mientras se enfrenta a la tarea de reconstruir su propia vida. Las personas que salen a menudo están mal preparadas para hacer frente a esto, tanto porque se les ha protegido y enseñado a temer el mundo seglar y debido a que sus habilidades personales de autosuficiencia y pensamiento critico independiente no están desarrolladas.
Los individuos pueden experimentar RTS de diferentes maneras dependiendo de una variedad de factores. Algunos síntomas clave de RTS son:
Confusión, dificultad para tomar decisiones, dificultad para pensar por uno mismo, falta de sentido o dirección, no hay sentido en la vida.
Ansiedad de estar en “El Mundo”, ataques de pánico, miedo a la condenación eterna, depresión, pensamientos de suicidio, ira, amargura, dolor por la traición, culpa, dolor y pérdida, dificultad para expresar o sentir emociones.
Trastornos de sueño y alimentación, abuso de sustancias, pesadillas, perfeccionismo, incomodidad con la sexualidad, imagen negativa del cuerpo (dismorfia), problemas de control de impulsos, la dificultad sentir placer en el aquí y ahora.
Ruptura de la familia y la red social, soledad, problemas relacionados con la sociedad, problemas de relación personal.
Los siguientes comentarios de personas que están sufriendo el problema pueden ser la mejor manera de transmitir la intensidad del dolor que sienten:
Me deprimo y estoy enojado. Jesús ya no es mi salvador. Dios ya no es mi creador. ¿Qué propósito tiene todo? ¿Qué me queda? ¿Qué hacen los ex cristianos llenando el agujero? Así que estamos aquí sin razón, sin plan divino. De la nada a la nada; La realidad es dura. Además estoy cabreado que estaba tan lavado del cerebro durante tanto tiempo – rompiendo CDs de música, quemando libros para reprender a Satanás… esto no es que el mundo esta al revés, no, mi mundo ha sido destruido.
Siento mucha culpa y reacciono a los temas de la religión con ataques de pánico y angustia, incluso fotos, estatuas o la televisión me hacen sentir angustia. Supongo que era como lavarse el cerebro. Es muy difícil de sacudir esto… Ha sido una pesadilla.
Sentía desesperación y desesperanza de que nunca sería normal, que nunca sería capaz de deshacer los cuarenta años de lavado de cerebro.
Mi religión estaba fuertemente arraigada y anclada profundamente en mi corazón. Es difícil describir cómo totalmente mi religión formo, infundio, e influyó en toda mi visión del mundo. Mis primeros pasos fuera del fundamentalismo fueron profundamente aterradores y tuve pensamientos frecuentes de suicidio. Ahora estoy un poco más allá de eso, pero todavía no he encontrado “mi lugar en el universo.”
Siento rabia, impotencia, desesperanza y  dolor – cicatrices de la locura Cristiana.
Tomó años para mí, el superar un miedo terrible, el auto-odio o el temor a liberarme de años en el culto. Sin embargo, las consecuencias de crecer así, han seguido afectándome negativamente como profesional (pesadillas, paranoia, etc.).
El mundo era un lugar extraño y aterrador para mí. ¡Temía que todas las cosas malas y desagradables que me habían hecho a creer que le sucedería a cualquiera que dejase el culto, me pasarían a mí!
Incluso ahora todavía me falta la capacidad de confiar y estar muy cerca de la gente es algo que todavía encuentro muy extraño y difícil de lograr.
Después de 21 años de matrimonio mi esposo siente que no puede aceptarme porque he dejado la “iglesia” y se está divorciando.
Mis padres han dejado de llamarme. Mi padre me dijo que me voy al infierno (él ha hecho esto toda mi vida!).
Tuve que alejarme de mi casa porque ya no podía estar en el medio ambiente. Toda mi familia es cristiana y me cuesta explicarles lo que estoy pasando. Me siento extremadamente aislado a veces me pregunto si me estoy volviendo loco. Estoy muy solo y sufro de depresión intensa a veces.
Perdí a todos mis amigos. He perdido mis estrechos vínculos con la familia. Ahora estoy perdiendo mi país. He perdido tanto por esta maligna religión y estoy enojado y triste. He tratado de hacer nuevos amigos, pero he fracasado miserablemente… Estoy muy solo.
Muchos de nosotros sentimos que no podemos relacionarnos con el “mundo” ya que las enseñanzas en las que nos criaron son todo lo que conocemos y nuestro único marco de referencia.
Mis nuevos amigos seglares no lo entenderían. Mis amigos cristianos me han abandonado o siguen orando por mí.
Mis intentos de pensar fuera de la caja cristiana son como los intentos de un convicto de escapar de la cárcel de Alcatraz – túnel a través de cientos de metros de piedra y hormigón, más astuto que los guardias que llevan armas, sólo para llegar a la fría agua helada y un mortal nadar a la seguridad. Esto puede ser un poco dramático, pero fiel a mi corazón. Ahora continúo intentando reconstruir mi alma del abuso que ha soportado.
La RTS puede variar en gravedad, dependiendo de las enseñanzas y prácticas específicas de iglesias particulares, pastores o padres. Las personas con mayor riesgo de RTS son aquellas que fueron:
- Educados en su religión,
- Aislados del resto del mundo,
- Muy sinceros y personalmente involucrados en una secta muy controladora.
Lo importante es darse cuenta de que el síndrome de trauma religioso es real. Si bien puede ser más fácil comprender el daño causado por el abuso sexual o por un desastre natural, las prácticas religiosas pueden ser así de nocivas. Cada vez más personas necesitan ayuda y los tabúes acerca de criticar la religión necesitan ser cuestionados.
La Encuesta de Identificación Religiosa Americana (ARIS) de 2008 indica que los estadounidenses por millones están haciendo un éxodo de su fe. El número de personas que se han afiliado a la “Sin religión” casi se ha duplicado entre 1990 y 2008. Los 18,7 millones de personas que caen en esta brecha probablemente provengan de las iglesias protestantes, bautistas y católicas, que han perdido 12,7 millones de creyentes durante la guerra mismo período de tiempo.
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