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sábado, 22 de abril de 2017

Saliendo de la JaWla (JWsurvey.org)

¿Sigues en la jaula?

Al crecer dentro del mundo JW, particularmente como mujer, te acostumbraste a los límites, a las barreras, y a que te dijeran todas las cosas que no puedes hacer. Desde el sexo antes del matrimonio, hasta la búsqueda de una educación más elevada, el pertenecer a JW frecuentemente se redujo a una lista cada vez mayor de cosas que están prohibidas.

Y como mujer, esa lista se extendió a pensar por ti mismo, construir tu propia carrera y tomar decisiones sobre tu propio cuerpo y cuidado de la salud; siendo las mujeres extremadamente restringidas por la Organización en sus opciones para su propia salud reproductiva.

En un mundo ideal, la decisión de dejar cualquier religión, culto o secta de alto control sería el comienzo del resto de tu vida. Una vida de libre elección y realización de sueños. Sin embargo, con demasiada frecuencia, después de que se tome la decisión de abandonar ese ambiente, aunque nuestro yo físico pueda ser libre, nuestras mentes pueden permanecer encarceladas.

ATRAPADA EN UNA JAULA

Tomé la decisión de alejarme del mundo JW hace más de una década, y sin embargo no seré la primera en admitir que durante tanto tiempo mis procesos de pensamiento todavía estaban afectados por 25 años de control mental.

Después de que me fui, forjé una carrera exitosa, construí nuevas amistades y llené mi vida con nuevas experiencias. Y, sin embargo, durante años defendí la Organización contra la crítica y me negué a usar la palabra "culto" por un cierto sentido de lealtad histórica equivocada. Durante muchos años, fui incapacitada por la culpa y la baja autoestima, la falta de propósito y dirección, y una furia hirviente que se convertiría cada vez más en rabia completa que arreciaba después de unas copas de vino de más.

Me resultaba difícil confiar en alguien porque en el fondo no me creía digna de amor, pues seguramente todo el mundo JW que me me importaba se hubiera levantado y me hubiera dejado al primer signo de problemas de todos modos. Me costó probar algo nuevo, arriesgarme a algo, porque durante muchos años no podía permitirme dar un paso equivocado ni ser menos que perfecta por el riesgo de perderlo todo.

Y quizás lo más irritante de todos era que no había nadie en mi vida que realmente me entendiera. Los terapeutas profesionales que consulté eran altamente calificados, pero me faltaban las palabras para hacerles entender lo vacía o sola que me sentía, y lo mucho que me había impactado el rechazo de amigos y familiares por igual.

Mis queridos nuevos amigos trataron tanto de sostenerme pero, ¿qué se supone que debía decirles cuando les dije que mis padres preferirían dejarme morir a permitir una transfusión de sangre y violar la interpretación de una antigua ley de la Biblia? ¿Cómo podrían mis amigos responder a ese pensamiento del revés y a una violación tan flagrante del amor y la responsabilidad de los padres?

Finalmente, en un torbellino de alcohol, duda y culpa, la negación finalmente me alcanzó.

Me quemé.

EN EL CRUCE DE CAMINOS

El choque provocado por una estancia forzada en el hospital finalmente me sacudió para volver a evaluar mi vida entera. Me di cuenta de que, lejos de estar libre de la Organización, todavía estaba atrapada. Pero era una prisión de mi propia creación, forjada en mi mente.

No estoy sola en esto.

Los individuos que se alejan de las religiones de alto control, incluyendo los Testigos de Jehová, han sufrido muchas de las siguientes cuestiones:

- Baja autoestima y falta de valor
- Culpabilidad
- Falta de dirección e incapacidad para planificar el futuro
- Depresión y pensamientos suicidas
- Abuso de drogas y alcohol
- Control y relaciones abusivas
- La mala gestión financiera

Pero cuando nos detenemos a examinar la vida típica del TJ, y consideramos el impacto emocional de liberarse, en realidad es fácil ver cómo podemos desarrollarnos.

Cuando los TJ creen realmente que la única solución a los problemas del hombre es que Dios intervenga, es fácil entender el que se queden abandonados sin un propósito, con dificultad para ver cualquier otro futuro y una falta de creencia en su propia capacidad personal. Y todo esto dificulta el cambio.

Cuando los TJ realmente creen que los que pecan contra Dios están destinados a un final ardiente en el Armagedón, es fácil entender por qué los que abandonan están aterrorizados de probar algo nuevo, de arriesgarse, por temor a equivocarse y no ser perfectos.

Y cuando los TJ saben que aquellos más cercanos a ellos estarían de pie permitiendo su muerte, que se alejarían de ellos al primer signo de pecado, y pondrían los pensamientos y deseos de 7 extraños en Nueva York por encima de los sentimientos de su propio hijo, es fácil entender cómo la baja autoestima, y ​​los sentimientos de inutilidad pueden tomar fuerza.

Si tú sientes cualquiera de estas cosas, esto no te hace débil. Simplemente estás reaccionando a años de control mental, adoctrinamiento y a que nunca se te permitió poner tus propios sentimientos y pensamientos primero, o expresar dudas o temores.

Recuerda que estás afligido. Tú estás afligido por la pérdida de un estilo de vida anterior, la pérdida de una estructura de creencias, la pérdida de un paraíso futuro prometido y, con frecuencia, tú estás afligido por la pérdida de amigos y familiares por igual.

Pero puedes ir más allá de esto. No importa en qué momento de la vida hayas escapado de la Organización, puedes sacudirte los pensamientos negativos y la duda en ti mismo. Tú eres capaz de forjar una vida nueva, plena y gozosa.


Lo que nos trae de vuelta a mí... 
Sentada en una cama de hospital, con una comprensión al amanecer de que realmente nunca había dejado la Organización atrás. En este punto, tuve una opción. Podía quedarme atrapada en mi prisión y permitirles robarme más años preciosos, o podía finalmente hacer lo que pensé que había logrado todo ese tiempo atrás y liberarme de una vez por todas.

Después de una cierta búsqueda, encontré a un terapeuta que tenía experiencia en ayudar a la gente que ha escapado de religiones y de cultos de alto control. Cuando le conté la extensión del lavado de cerebro, el miedo inculcado y el eventual rechazo, en lugar de mirarme incrédula ella asintió y me pidió que continuara.

Y con el tiempo, llegué a ver la verdad real.

Tuve algo que no mucha gente consigue. Tuve una segunda oportunidad.

En vez de pensar en todo lo que me había sido "robado" (una infancia normal, años de independencia y el amor incondicional de mi familia), empecé a ver la oportunidad.

La oportunidad de tomar todas esas experiencias y usarlas para crear algo nuevo.

¿Cómo?

APRENDIENDO A VOLAR

La primera acción es buscar ayuda profesional, en forma de terapia o entrenamiento, con alguien que realmente entienda la agitación emocional involucrada en dejar una religión de alto control. Es incluso mejor (aunque no esencial) si esa persona también ha pasado por una experiencia similar. Y si los costes son un problema, hay un montón de alternativas gratuitas como los foros en línea de personas en una situación similar a la tuya. El alivio de hablar con alguien que lo ha logrado no puede ser subestimado.

A continuación viene un montón de perdonar, y la parte más difícil de esto es que la mayoría de las personas que necesitas perdonar continuarán culpándote por lo que ha sucedido. No se puede cambiar lo que hacen, y no se puede cambiar la forma en que piensan, pero sí se puede cambiar tu respuesta a ellos.

Así que perdonemos a nuestros amigos y familiares, perdonemos a la Organización y, sobre todo, perdonémonos a nosotros mismos. Acepta que tomaste las mejores decisiones que pudiste con la información que tenías disponible en ese momento.

(Si perdonar a la Organización te parece totalmente imposible, entonces tu terapeuta o entrenador será capaz de proporcionarte métodos probados para soltar lentamente la ira y lograr la paz con el pasado).

Es posible que con el tiempo decidas que quieres ayudar activamente a otros que aún están atrapados en esa situación, tal vez manteniendo a la Organización responsable en los medios de comunicación, o trabajando con individuos en una capacidad profesional como yo he elegido hacer. Lo importante es hacer tus elecciones basadas en tus propias razones y aprender a confiar en ti mismo de nuevo.

La parte más emocionante de este proceso es el futuro. Recuerda, tu futuro es ahora tuyo, y tú tienes la oportunidad de darle forma a lo que tú elijas. Tú estás al control de los mandos.

Sueña a lo grande. Imagina tu vida más asombrosa. Piensa en todas esas cosas que siempre quisiste hacer mientras estabas en la Organización, pero estuviste atado por reuniones, ministerio y ley Mosaica. 
Viajes, negocios, educación. filantropía y nuevas aficiones. Amigos de todos los credos, y todos los ámbitos de la vida. Nuevas experiencias cada día. ¡El mundo es ahora tu patio de recreo!

¿Qué quieres ser, hacer y tener? ¿Qué impacto quieres lograr? ¿Qué quieres crear para ti?

PUEDES convertir los años de adoctrinamiento en la motivación que te impulsa hacia delante. Pero no tienes que hacer esto solo si no quieres. Hay muchos medios de apoyo por ahí, a través de coaching, terapia o simplemente conectarte en línea con personas que te entienden y creen en ti.

Después de tantos años en la Organización, diciéndome qué hacer y cómo vivir, honestamente pensé que nunca sería verdaderamente libre.

Pero la comprensión, cuando llegó, fue como una sopapo en la cara. La Organización ya había tomado tantos años de mi vida que no iba a permitir que tomase más.

¿Qué hay de tí?

- Alice Cheshire

Nota del editor: Este artículo fue escrito por una antigua testiga de Jehová que se ha "desvanecido" de la Organización sin ser expulsada. Ella ha adoptado el seudónimo Alice Cheshire para este artículo para evitar repercusiones con sus parientes testigos, y trabaja como terapeuta profesional bajo un nombre diferente.

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